Tentativamente y para siempre

como todas las cosas

Más allá de Charlie Hebdo, se trata de la libertad de expresión

Bansky

Bansky

Incluso si pudiera leer francés fluidamente no sería lectora asidua de Charle Hebdo. Quizás es porque no soy tan inteligente, pero no es mi tipo de humor. Sin embargo, la idea de que doce personas fuesen asesinadas por sus ideas me aterroriza. Este mundo, en el que cualquier loco con  una metralleta en el costado se cree en la capacidad de acabar con la vida de otro ser humano en nombre de Alá o de quien sea, es inaudito.

Charlie Hebdo es una revista semanal que fue creada en 1992 bajo una línea editorial satírica e irreverente por el escritor y periodista Francois Cavanna, quien falleció hace casi un año y fue sucedido por su discípulo, el dibujante Stéphane Charbonnier, “Charb”.  Sus viñetas podrían pasar por libertarias, pero para los fundamentalistas islámicos son simplemente una constante falta de respeto. Y así lo hicieron sentir en noviembre de 2011, cuando incendiaron la redacción. Tras el suceso, en un intento de dejar claro su inquebrantable línea editorial y de apagar el fuego con gasolina, la revista regresó con una portada en la que un musulman se besaba con el dibujante bajo el titular “el amor es más fuerte que el odio”.  Luego, el 3 de enero de 2013, la página web fue atacada por piratas informáticos, probablemente debido a la publicación de un suplemento especial con una biografía en cómic sobre Mahoma.

El ataque

Y como pareciera que a la tercera va la vencida, el miércoles 7 de enero tres hombres,profesos islamitas franceses, ninguno mayor de 35 años, sorprendieron al grupo de periodistas y caricaturistas cuando interrumpieron la reunión editorial en la que fueron masacrados el director del semanario, “Charb” y los periodistas y dibujantes, Bernard Verlhac, conocido como Tignous, de 57 años; Jean Cabut, “Cabu”, de 76, y Georges Wolinski, de 80 años. También murió Bernard Maris, economista, periodista y colaborador de la revista. Los asesinos repetían una y otra vez los nombres de los periodistas y consignas de “Allah Akbar” (Dios es grande), “Hemos vengado a Mahoma”.

Por eso cualquier tipo de fanatismo me causa piquiña. Me da igual si es religioso, político o de adolescente groupie. Alguien que se piense dueño absoluto de la verdad no puede estar otra cosa que equivocado. Y sí, el contenido de Charlie Ebdo es satírico y con un humor que se pasea por los límites de lo ofensivo. Pero, ¿qué exactamente lograron los fundamentalistas? Vale, mataron a los redactores y también, en una movida casi sacada de una caricatura los inmortalizaron, hicieron que el mundo volteara a ver sus obras, las ediciones anteriores del semanario y que personas como yo, que ni arte ni parte con este tipo de humor, nos viéramos en la imperiosa necesidad de defenderlos porque convirtieron su “guerra santa” en una batalla por la libertad de expresión. Genios.

“Je suis Charlie”,  “Yo soy Charlie”

Aproximadamente una hora después del tiroteo,  Joachim Roncin, director artístico en la revista Stylist, publicó el ahora conocido logo en Twitter como una forma de expresar su dolor.”Lo que quería decir es que es como si me hubieran tocado a mí, me siento personalmente afectado, esto me mata” dijo. La etiqueta #JesuisCharlie rápidamente se convirtió en trending topic y la imagen sirvió como avatar para miles de tuiteros.  Actualmente es un eslogan mundial versionado en distintos idiomas que ha servido como paraguas para amparar a quienes defendemos el derecho a expresar libremente las ideas.

Je-suis-Charlie

Las muestras de solidaridad en todo el planeta han sido incontables, pero vale la pena preguntarse ¿cuántas personas realmente se han detenido a leer sobre el tema?, ¿cuántos de los usuarios de las redes sociales hicieron algo más que escribir un par de caracteres para ser parte de la conversación? ¿cuántos de verdad se quedaron sin aliento, como Roncin, y sintieron vulnerados sus derechos? No lo sé, espero que sean muchos. Lo que sí es cierto es que el tema no pasó desapercibido y en gran medida, como en tantos acontecimientos de los últimos años, se lo debemos al fenómeno de las redes sociales.  ¿Qué va a pasar cuando el Hashtag del momento sea otro?, ¿seguiremos hablando de esto?

Mientras eso pasa, han regresado los atentados terroristas,  y con ellos nuevamente las olas de rechazo a la cultura islámica (víctima también de este grupo de extremistas y de quienes desconocen el verdadero espíritu del Islam) que se vieron luego del 11 de septiembre. Hoy, luego de una situación de rehenes, dos de los terroristas fueron asesinados y la próxima semana una nueva edición de Charlie Hebdo saldrá a la calle, esta vez con un tiraje de un millón de ejemplares.

Y aunque tenga un ligero aire de cierre, esto dista mucho de ser el final de la historia.

@Oleismos

@Oleismos

Anuncios

Un comentario el “Más allá de Charlie Hebdo, se trata de la libertad de expresión

  1. marlenys.
    enero 10, PM

    Una vez más tu reflexión es interesante, está impregnada de honestidad y compromiso. Sabes invitar al lector a detenerse un momento a fin de que asuma responsablemente sus comentarios. La libertad de expresión debe ser un faro que nos guié siempre y en todas circunstancias.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Información

Esta entrada fue publicada en enero 9, PM por en Tentativamentes y etiquetada con , .

Categorías

Follow Tentativamente y para siempre on WordPress.com

Haz clic para seguir el blog y recibir actualizaciones de nuevos posts en tu correo.

Sígueme en Twitter

A %d blogueros les gusta esto: